Acabo de ver la nueva película de la saga “La jungla de cristal” y me ha gustado mucho porque aparte de ser la típica película en la que Bruce Willis salva a los EEUU de la devastación un 4 de Julio, tiene una historia de fondo que bien podría convertirse en realidad en un futuro no muy lejano.

Toda la película gira en torno al ciberterrorismo y cómo el mundo digital puede afectar a las vidas de los ciudadanos cuando la tecnología deja de usarse para hacer más fácil la vida diaria. Si nos paramos a pensar un poco, muy poco de nuestras vidas es analógico en nuestros días. Todas las transacciones económicas se hacen con ordenadores, la regulación del tráfico se hace electrónicamente, la producción de energía eléctrica y la distribución está controlada por ordenadores, las comunicaciones son digitales, etc… si nos paramos a pensar todo lo que nos rodea está controlado en mayor o menor medida por un sistema electrónico y cada vez más estos sistemas electrónicos están conectados a algún tipo de red telemática.

Cuando todo funciona correctamente, todos estos sistemas trabajan para hacernos la vida más cómoda, pero qué pasaría si todos estos sistemas dejasen de trabajar simultáneamente? O lo que es peor, qué pasaría si estos sistemas estuviesen controlados por alguien que los utiliza para que trabajen en nuestra contra?

Últimamente se está empezando a hablar mucho de ciberterrorismo y es un arma de doble filo, puesto que puede ser utilizado para que algunos sectores de los gobiernos aprovechen para restringir las libertades civiles en nombre de la seguridad global (camaras de vigilancia en todos los sitios como ocurre en el Reino Unido, Welcome to 1984…), o puede servir para que los que nos gobiernan empiecen a entender que las reglas que rigen nuestro mundo están cambiando y que la seguridad no se puede conseguir poniendo más policía en las calles. Que las próximas guerras pueden no necesitar soldados y tanques, sino gente preparada para hacer frente a ataques cibernéticos.